Teilhard de Chardin: Nuevas herramientas para una teoría evolutiva de la biosfera

Traducción del capítulo 13 del libro:

From Teilhard to Omega. Co-creating an Unfinished Universe.

Publicado por  Orbis Books, New York, 2014.

Editor Ilia Delio

Cuarta Parte. Una nueva visión de la ciencia.

Capítulo 13.

Teilhard de Chardin: Nuevas herramientas para una teoría evolutiva de la biosfera.

Ludovico Galleni

Teilhard de Chardin publicó más de cuatro mil quinientas páginas de escritos, la mayoría de ellos durante sus años en China y publicados principalmente en revistas[GAM1]  científicas chinas. Este material fue recuperado por Nicole y Karl Schmitz-Moorman y está ahora disponible para los investigadores (OS). Dentro de estos artículos, he buscado la existencia de una teoría de la evolución que pueda ser confrontada con la revisión del darwinismo llamada la síntesis moderna, [1] usando la teoría epistemológica descrita por Imre Lakatos. Su programa de investigación científica lo permite, por interacciones entre ciencia y teología. He visto una línea similar de investigación en los artículos técnicos de Teilhard sobre paleontología y geología, con la intención de descubrir su programa de investigación particularmente con respecto a la teoría de la evolución y resaltar la calidad de sus investigaciones.

La principal contribución de Lakatos a la epistemología contemporánea, es encontrar una alternativa, tanto al trivial falsacionismo de Popper, como a la teoría de las revoluciones científicas de Kuhn.

De acuerdo a Lakatos, un programa de investigación científica (PIC) no puede ser falseado por un solo experimento, porque tiene una estructura compleja. Contrario a Kuhn, no hay necesidad de un cambio científico revolucionario: las teorías pueden ser confrontadas, discutidas e integradas, pero pueden coexistir como sucede con las teorías relacionadas a los eventos complejos de la evolución biológica. [3] En un PIC hay un núcleo central (“hard core” en la terminología de Lakatos), que describe los aspectos de la teoría que no pueden ser eliminados, porque su falla podría representar el fin de la teoría. El núcleo central no sólo está basado en experimentos y observaciones, sino en consideraciones metafísicas, que aquí se entiende con el significado literal de meta ta physika. Por ejemplo, Galileo claramente establece que Dios escribió el libro de la naturaleza en lenguaje matemático, y este es el aspecto metafísico del núcleo central del método de Galileo. Esta declaración metafísica permite a Galileo describir muchos aspectos de la naturaleza usando las leyes matemáticas. Retrocediendo a la discusión del siglo XX acerca del azar y la necesidad, las conclusiones de Jacques Monod no están determinadas (como él sostiene) por el uso correcto de la objetividad científica, sino al contrario, por el núcleo metafísico de su existencialismo ateo. En este caso, como en muchos otros ejemplos, la parte metafísica está implícita y debe salir a la luz. El epígrafe de El azar y la necesidad, tomado de El mito de Sísifo de Albert Camus –“Uno puede imaginar feliz a Sísifo”- es una clara indicación de la postura filosófica de Monod [5]

En nuestra opinión, el método de Teilhard es tan científico como el de Galileo o Monod, pero es más explícito y evidente que el de ellos ¿Cuál es el PIC en la hipótesis de Teilhard sobre la evolución? Primero que todo, es posible sintetizar el núcleo central en pocas palabras: La evolución se está moviendo hacia un aumento de complejidad y conciencia. Esta es la ley principal en el PIC de Teilhard; esta es la verdadera base de su núcleo central y es una real ley galilea porque está fundada en observaciones y está sujeta a confirmación experimental. Los aspectos teológicos y filosóficos del PIC de Teilhard se pueden explicar fácilmente: la idea filosófica de “moverse hacia” está relacionada con la sugerencia lamarckiana de que la evolución se está moviendo hacia el progreso y la complejidad: la contraparte científica del movimiento hacia, el progreso general de la filosofía iluminista. [6] Desde el punto de vista teológico, la historia de la salvación es la historia del movimiento hacia la redención; en un análisis final, esto significa que la salvación de cada individuo en los cielos es gracias al sacrificio de Cristo.

 En la visión bíblica tradicional de la naturaleza y la humanidad, hay un vacío entre las leyes generales del universo y la perspectiva humana de la salvación. Realmente, desde el momento de la creación hasta la aparición de la humanidad existe un universo perfecto y estático; sólo después de la Caída de la humanidad puede caracterizarse la historia como un movimiento hacia la redención. La evolución, por el contrario, resuelve el vacío, porque tenemos un movimiento de la materia y la vida hacia un incremento de orden y complejidad y entonces un movimiento hacia una alianza y salvación gracias a la presencia de creaturas pensando y actuando libremente. El “movimiento hacia” es el concepto unificador y parte metafísica del núcleo duro del PIC de Teilhard.

La sección experimental del núcleo central de Teilhard está definido por la ley general de la complejidad y la conciencia, planeada como un movimiento general hacia la complejidad y la conciencia que debe ser investigado científicamente. La pretensión de este artículo es mostrar que la parte experimental del núcleo central del PIC de Teilhard, está bien fundido en los métodos de Galileo. La ley está descrita gracias a un primer grupo de observaciones y descubrimientos paleontológicos, entonces está definida como una ley general, usando métodos matemáticos (la curva natural de complejidades, presentada en [el escrito] El lugar del Hombre en la naturaleza de Teilhard y después confirmado por posteriores descubrimientos. El uso de la teoría epistemológica de programas de investigación científica de Lakatos ilustra las interacciones reciprocas entre la ciencia y la teología en los artículos de Teilhard. [7] El PIC de Teilhard fue descrito en nuestros artículos previos y ahora vamos a reportar sus resultados a fin de presentar las contribuciones de Teilhard a las teorías de la evolución, principalmente el concepto de biosfera, considerada como un sistema total en desarrollo.

Perspectivas Heurísticas

En el PIC de Teilhard, el “movimiento hacia” es el concepto unificador, y sus puntos de vista están definidos por la ley general de la complejidad y la conciencia, prevista como un movimiento general de la materia hacia la complejidad y de la vida hacia la complejidad y la conciencia. Ésta ley esta investigada con metodologías científicas. [8] El programa de investigación científica consiste de un núcleo central y un cinturón protector señalando las novedades propuestas por el programa y sus sugerencias para el investigador: el contenido heurístico del programa. Nosotros describiremos tres diferentes perspectivas heurísticas.

La primera perspectiva heurística del cinturón protector: Paralelismos versus convergencia

Perspectivas heurísticas. La primera experiencia de Teilhard como paleontólogo profesional está relacionada con el trabajo de su tesis doctoral en el laboratorio dirigido por Marcellin Boule en París. Boule era uno de los más influyentes paleontólogos y paleoantropólogos en la Europa continental y le proporcionó a su pupilo una buena experiencia en la paleontología de los vertebrados del cuaternario. Teilhard describió en su tesis doctoral a los mamíferos de los depósitos de Quercy y otros depósitos franceses. En estos depósitos Teilhard describió huesos del género Plesiadapis (OS I, 273-77) y de dos géneros referidos a la familia Tarsidae: Pseudoloris y Tarsius (OS I, 223-45). Ambos eran primates, pero el Plesiadapis representa la primera adaptación morfológica, el llamado estado sciuroide. Sus morfologías generales son claramente similares a las de las ardillas; Tarsius, por el contrario, está claramente en la línea filética que lleva a los monos.

Teilhard conocía muy bien la distinción con la cual cualquier buen paleontólogo está familiarizado: Plesiadapis era una convergencia con la morfología de las ardillas. Por el contrario, Tarsius desarrolló una línea de evolución paralela a la de otros primates. Teilhard describe este ejemplo de paralelismo: la evolución hacia un cerebro más amplio, presente en la línea de los Tarsidae, estaba presente, independientemente, en la línea de otros monos y en la línea que conduce a los progenitores de la humanidad (OS I, 215-16).

La distinción entre convergencias y paralelismos es fundamental. Convergencia significa la similitud en las estructuras morfológicas obtenida por la adaptación al mismo hábitat. En este caso tanto los antiguos primates como las ardillas fueron morfológicamente similares; se adaptaron a la vida arbórea. La convergencia por otra parte no implica ninguna conexión con el mecanismo general del “movimiento hacia”. Por el contrario, los paralelismos están relacionados con el hecho de que diferentes ramas filéticas, originadas de la misma raíz, se desarrollan de manera paralela; es decir, las mismas características se desarrollan independientemente a causa de su estructura interna. En el caso de los Tarsidae, la evolución se movió hacia formas con cerebros más grandes y fue paralela a las otras ramas de primates. De hecho, también estas ramas se movieron hacia un incremento del cerebro.

Muy temprano en su carrera científica Teilhard mostró que tenía muy claro en mente las diferencias entre paralelismos y convergencias. Por esta razón su elección de seguir su investigación en paralelismos, representa la adquisición de una herramienta experimental.

Desde el inicio de las teorías evolucionistas, los paralelismos fueron uno de los principales tópicos de discusión, concernientes a la adecuación explicativa de la selección natural; los paralelismos fueron considerados como la prueba de acción de mecanismos diferentes a la selección natural.

De acuerdo tanto a Darwin como a Wallace, hay un origen continuo de la variabilidad biológica, y el ambiente actúa en estas variaciones, escogiendo a los individuos con mayores características adaptativas. La selección natural trabaja primero que todo a través de una búsqueda de posibilidades y después a través de la elección del ambiente. Estas son las bases conceptuales del azar darwiniano: la fuente de variabilidad es completamente independiente de los agentes que eligen. Darwin describe esto con la “metáfora del arquitecto” y da cuenta de ello en el único diagrama de El origen de las especies. [9] La evolución está descrita como segmentos divergentes originados desde un punto. Cada segmento representa gráficamente la búsqueda de la variabilidad, pero sólo uno de los segmentos continúa y está sujeto a otro punto de búsqueda de variabilidad, descendencia con modificación, y continua diversificación de las ramas filéticas. Los paralelismos sugieren la existencia de diferentes mecanismos a la selección natural. El tema fue propuesto por un zoólogo inglés que trabajaba con Thomas Huxley y un colaborador de Darwin, St. George Jackson Mivart. [10] En 1871 publicó un libro, otra vez sobre el origen de las especies, en el cual la evolución fue considerada como un hecho aceptado, pero muchos eventos descritos en la evolución aparecían difíciles de interpretar en términos de la selección natural. Éste es un libro fascinante porque la mayoría de las dificultades con la selección natural, descritas y discutidas en los últimos ciento cincuenta años están presentes en él, por ejemplo, el origen de las estructuras complejas, la teoría saltacionista, los largos periodos de stasis y los rápidos cambios, y también una larga discusión sobre paralelismos. Paralelismos significa que cuando se ha alcanzado un nivel morfológico, entonces el siguiente paso, está al menos en parte determinado, si un grupo original se divide en ramas, estas ramas están forzadas a desarrollar características morfológicas similares.

Mivart reporta muchos ejemplos de paralelismos. El primero considerado es la evolución paralela de los marsupiales y los mamíferos placentarios. La interpretación de Mivart indaga sobre mecanismos más deterministas que aquellos basados en la selección natural y sugiere las posibilidades de hacer previsiones en cuanto a futuros descubrimientos. Cuando una rama filética es bien conocida y descritas sus características, entonces es posible hacer una previsión acerca de las formas que presentarán las ramas paralelas. A fines del siglo XIX, un botánico italiano, Pier Andrea Saccardo, presentó un artículo describiendo un hongo que podría ser descubierto en el futuro gracias al uso del concepto paralelismo. [11]

Al principio de la década de 1920, un botánico y genetista ruso, N. I. Vavilov, desarrolló (complementando a Teilhard) una propuesta de paralelismos. Su idea estaba más relacionada con las de Mivart y Saccardo, y a un modelo más determinista de evolución. Su ambición era llegar a la biología evolutiva de Mendeleyev, quien gracias a las reglas deterministas de la química, fue capaz de describir las características de los elementos de una línea, conociendo las características de la línea superior. [12]Ésta fue también la esperanza de Vavilov: que el conocimiento de las características de las especies de un género permita la descripción de la morfología de las especies del género paralelo. [13]

Teilhard en sus primeros artículos sobre paralelismo, usó este concepto de diferente manera. Su interés estaba principalmente en la descripción de eventos compatibles con la hipótesis de la evolución como un “movimiento hacia”, más específicamente, un movimiento hacia la complejidad y la conciencia. El vio por la descripción de eventos en vez de la búsqueda de mecanismos, porque el paralelismo era la prueba experimental del “movimiento hacia”. Justamente hemos reportado que su primer ejemplo es el movimiento hacia la cerebralización de los Tarsidea, un movimiento hacia el cual toma lugar lado a lado con el de otras ramas filéticas de los primates.

La segunda perspectiva heurística: La biología como la ciencia de la complejidad y la emergencia de sus atributos durante la evolución

El programa de investigación científica de Teilhard está fundamentado en las técnicas de un paleontólogo que trabaja a un nivel de gran escala desde aquellas de los autores  de la síntesis moderna basados en los niveles de población. La gran escala fue usada con el fin de sacar a relucir la presencia de paralelismos.

La necesidad de un abordaje más general en la ciencia se reporta, primero, en las cartas intercambiadas con el geólogo francés Jean Boussac durante la Primera Guerra Mundial, cuando se discutía la necesidad de un acercamiento global a la geología. El intercambio fue abruptamente interrumpido por la muerte de Boussac, pero Teilhard empezó a pensar en las posibilidades de un abordaje diferente en la paleontología. [15]  Curiosamente en estas cartas el geólogo (Boussac) sugería que el sacerdote (Teilhard de Chardin) leyera a la mística Angela da Foligno a fin de investigar mejor la totalidad del concepto y transferirlo a la ciencia. Las relaciones entre la parte metafísica (Angela da Foligno, la visión mística) y la parte experimental (la aproximación global a la geología) puede relacionarse para trabajar sobre las sugerencias generales útiles para reconstruir el programa investigación científica de Teilhard.

Después de la guerra, Teilhard inició su periodo Chino, dada la colaboración entre el museo Huango-Paio en TienTsin y su director y fundador, el jesuita Émile Licent, y el Instituto de Paleontología de París, dirigido por M. Boule. [16] En China, Teilhard participó en numerosas expediciones organizadas por el Pere Licent, y en el Desierto de Ordoz tuvo una experiencia mística de totalidad. Es interesante que cuando estaba en Tien Tsin, escribió acerca de la necesidad de abordar globalmente la biología, considerada como la ciencia delo infinitamente complejo, y sobre la necesidad de una diferente ajuste a la investigación, a fin de describir diferentes mecanismos de la evolución. La esperanza expresada por Teilhard fue que la geología y la paleontología pasaran rápidamente del análisis de tal o cual capa o de tal o cual fósil a una técnica de investigación más general y global. El siguiente paso fue la propuesta de la ciencia de la geobiología, pretendiendo que al principio fuera una ciencia de la evolución continental. El método geobiológico expresa que, siguiendo a un grupo animal particular en una gran escala geográfica (continental) y a una gran escala temporal (millones de años), es posible describir mecanismos y eventos que no actúan  ni suceden a una escala menor. Después de algunos años, Teilhard empezó a trabajar con el “geológical survey” de China en Pekín y sobre el llamado Hombre de Pekín- Una de sus tareas era la datación de sus huesos. Él se fijó cuidadosamente en los estratos donde los restos humanos habían sido extraídos y en estratos similares como las llamadas arcillas rojizas, y allí encontró el mejor ejemplo de paralelismo: el de la rata topo del pleistoceno chino. Esta es la prueba de que Teilhard usó un verdadero programa de investigación científica basado en el método de Galileo. Primero que todo encontramos las observaciones sobre Tarsidea y un programa de investigación basado en la idea general de la evolución como un “movimiento hacia”; luego encontramos la definición de una ley general: la ley de la complejidad-conciencia, probada por los hallazgos de paralelismos; finalmente llegamos a la confirmación de la ley a través de la definición del abordaje continental y el descubrimiento y definición de paralelismos en las ratas topo. [17] Teilhard describe el ejemplo delas ratas topo como una ortogénesis de grupo y provee un buen acuerdo de evidencia de estos descubrimientos. En palabras de Teilhard:

Desde este punto de vista, considerados como un todo, ellas (las ratas topo) llegan a ser tan útiles e iluminadoras en la línea de “diferenciación de grupo” y de “ortogénesis de grupo”, como por ejemplo la mosca Drosophila lo es en la línea de la herencia.

Consideradas al principio como un tipo raro y aberrante de roedor asiático, la Siphneidae terminó por ser elegida como un objeto de investigación, y quizá el punto de partida para nuevos métodos de análisis para el campo general de la ciencia. (OS VIII, 3727)

Hemos discutido muchas veces el significado del término “ortogénesis” en los artículos científicos de Teilhard: El significado original del término es el de direccionalidad en la evolución. Sin embargo, a fin de evitar cualquier riesgo tautológico basado en la direccionalidad descrita a posteriori, fue la intención de Teilhard que se tomara como evolución paralela. El movimiento hacia la ortogénesis fue probado por la evidencia de que muchas ramas evolutivas diferentes, se separaron de una etapa común, alcanzando los mismos estados morfológicos independientemente. [18] En la evolución de la rata-topo Teilhard encontró lo siguiente:

 El pedúnculo original de la Siphneidae se divide pronto en tres ramas que siguen líneas evolutivas independientes. En las tres, aparecen independientemente rasgos similares: un incremento en tamaño, comienzo de un continuo crecimiento de los molares y una fusión de las vértebras cervicales. [19]

Sus conclusiones fueron que los cambios aparecían independientemente solo en ramas filéticas separadas y que esto era un ejemplo de direccionalidad en la evolución. A estos ejemplos les aplico el término de ortogénesis intentando describir cosas tales como la aparición de tractos similares en ramas apenas separadas, y esta definición está libre de cualquier sentido teleológico o anticientífico. [20] G. G. Simpson cuestionó fuertemente la idea de ortogénesis, declarando que la ortogénesis no tenía significado científico en una ciencia histórica como la paleontología. Cuando se descubren diferentes formas de fósiles de diferentes periodos, entonces claramente existe una línea que los liga y siempre existe la posibilidad de trazar una direccionalidad. Teilhard fue capaz de evitar esta crítica dando al término ortogénesis el significado de evolución paralela. Las ratas topo, por ejemplo, demostraron que el uso de la escala continental, sugiere la existencia de nuevos elementos en la evolución. Por supuesto, Teilhard propuso muchos más ejemplos de paralelismos, tales como la emergencia de “hipsodonty”, muchas veces en roedores y la evolución paralela de dientes en Machairodus, un ejemplo de la evolución de los felidae (OS IX, 4097-135). [21] Cuando se encuentran paralelismos, es posible hablar de ortogénesis.

Ahora estamos listos para introducir el tercer punto heurístico en el programa de investigación de Teilhard: la teoría de la biosfera. En el mero principio de su investigación, Teilhard describe la distinción entre la agregación y la organización. Las interacciones entre los objetos suceden de dos maneras diferentes, Primero está la agregación, como por ejemplo en el origen de las estrellas o de los cristales, donde el polvo interestelar (en las estrellas) o las moléculas (en los cristales) se combinan para formar objetos más grandes. Estos presentan una estructura interna regular y la posibilidad de incrementar en dimensión sólo desde el exterior sin una frontera precisa. Más aun, estos se agrandan pero permanecen los mismos ontológicamente.

Una organización es completamente diferente, Aparentemente el proceso es el mismo, porque hay interacciones entre los objetos del mismo nivel jerárquico, pero en la organización está el origen de un objeto ontológicamente diferente. Las interacciones entre las moléculas producen objetos de características diferentes, que da lugar a nuevas e impredecibles relaciones entre las partes. Estos nuevos objetos tienen fronteras bien definidas y las relaciones entre las partes desarrollan un telos preciso: el de la sobrevivencia de los nuevos objetos y el de su peculiar categoría: por ejemplo, la sobrevivencia individual y la reproducción. Las posibilidades de incrementar en dimensión, no están relacionadas con la agregación desde el exterior de nuevas cantidades de los mismos componentes, tales como lo encontrado en el caso de los cristales. Por el contrario, desde el exterior hay un paso selectivo existe un paso selectivo a través de la frontera y entonces el material se incorpora dentro del objeto. De hecho, este nuevo material llega a ser componente del objeto y adquiere su telos.

La gran novedad en la evolución es la emergencia de objetos complejos o nuevos sistemas, de acuerdo con la definición de Von Bertallanfy. Estos nuevos objetos no pueden incrementar en dimensión por la simple agregación de nuevos elementos, sino sólo interactuando y dan lugar a objetos ontológicamente nuevos: de los protobiontes a las células primitivas, de las células primitivas a las células procariótidas, de las células procariótidas a las células eukarióticas, a los organismos pluricelulares, a las especies, a los ecosistemas, etc. Existe una emergencia de entidades y atributos ontológicamente nuevos, que hacen la diferencia entre la agregación y la organización y origen de los objetos complejos. Sin embargo, trabajando en la evolución, hay también la necesidad de encontrar el objeto final a ser investigado usando las técnicas de la complejidad. Teilhard propone una manera de medir la complejidad a fin de encontrar la prueba del “movimiento hacia”, pero también de fijarse en el valor asintótico donde la curva de la complejidad se está moviendo. El valor corresponde a la biosfera: éste es el objeto complejo final a ser investigado con el fin de encontrar las leyes generales de la evolución, aquellas leyes que caracterizan el surgimiento de los objetos complejos en todo el universo, gracias a la organización. La vida no es más un epifenómeno sino la esencia del fenómeno; es el resultado de las leyes generales de la evolución, como se describe en el programa de Teilhard.

La tercera perspectiva heurística: Una teoría general dela biosfera

La teoría de la biosfera es el paso siguiente a la idea de la evolución continental y es una herramienta para proporcionar una definición empírica a la idea de la complejidad. La biosfera es el objeto complejo final para describir las leyes generales de la evolución. Como un sistema, la biosfera está constituida por partes y las relaciones entre las partes, y está limitada por fronteras, realmente no tan bien definidas como las de una célula o de un organismo, pero están presentes y activas. Véase, por ejemplo, el efecto de invernadero en las capas superiores de la atmósfera. La geobiología es en el programa científico de Teilhard, la ciencia general en la evolución de la biosfera, y la evolución continental es sólo una herramienta para estudiar el desarrollo de la biosfera a una escala menor pero sin distorsiones.

La investigación geobiológica ha sido llevada a cabo en el Instituto de Geobiología de Pekin, y los resultados del método geobiológico fueron publicados en muchos artículos y en la revista fundada por Teilhard y Pierre Leroy, Geobiología. En sus primeros artículos, Teilhard prestaba atención a la evolución continental:

El Instituto de geobiología, establecido en Pekin en 1940, continúa el trabajo del Museo Haungho-Peiho fundado por Emile Licent en Tientsin en 1914. Su propósito es estudiar el terreno y la vida en el continente asiático, considerado como un núcleo semi-independiente de la corteza terrestre. Por lo tanto, en sus publicaciones el Instituto se especializa en aquellos hechos geológicos y biológicos que tienen relevancia continental (OS VIII,3638)

También escribió lo siguiente;

Debido a la composición particular en mano, esta memoria no es con mucho la descripción de nuevas formas de fósiles desconectadas, sino al contrario, en resumen, la “historia continental” de tres familias de roedores asiáticos, específicamente: El Castoridae, el Rhizomidae y el más interesante de todos, el Siphneidae (OS VIII, 3639)

Pocos años después, en 1943, en el prólogo del primer ejemplar de Geobiología, la revista dedicada a la publicación de artículos de geobiología, hay un claro paso hacia la biosfera con respecto a la evolución continental.

El mundo de la vida, tomado como una totalidad, forma un solo sistema ligado a la superficie terrestre, un sistema cuyos elementos, en cualquier orden de asociación que se consideren, no están simplemente colocados juntos y moldeados uno sobre otro como granos de arena, sino que están orgánicamente interdependientes como los flujos de vapor o los sistemas hidrodinámicos, o como las moléculas atrapadas en la superficies capilares (OS IX, 3757)

Estos párrafos deben ser recalcados porque ahora tenemos la estrategia global y el concepto de sistema relacionado con la biosfera.

Teilhard expresó que la geobiología es la ciencia que reúne todas las otras ciencias de la evolución como la paleontología, la ecología y la biogeografía. Porque su método de investigación es más general y planetario:

  1. Primero que todo, el estudio de las ligas orgánicas de cada descripción que son reconocibles entre los seres vivos considerados en su totalidad como un solo sistema cerrado; y,
  2. Segundo, el estudio de la ligas físico químicas mediante las cuales el nacimiento y desarrollo de esta envoltura viviente están ligados con la historia del planeta. (OS IX, 3758)

Definida como la “ciencia de la biosfera” es un desarrollo de la definición previa de la geobiología. La ciencia de la evolución continental está ahora extendida a toda la biosfera considerada como un sistema, porque está cerrado (véase otra vez la presencia de una frontera: las capas activas superiores de la atmósfera) y está caracterizado por las interacciones entre sus partes con el fin de mantener la estabilidad. [22] ¡Este es un verdadero abordaje innovador de la evolución!

El legado científico de Teilhard: La escuela latina de la evolución

Teilhard no era un investigador aislado en el subcontinente chino con pocos amigos en un pequeño Instituto de Geobiología, sino el fundador de una verdadera escuela de paleontología. Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, Teilhard estaba de regreso en Francia, donde la escuela teológica jesuita de Lyon-Fourviere estaba activa. Fue uno de los lugares donde la nueva teología, en las mismas bases del Segundo Concilio Vaticano fueron elaboradas. En este lugar se unió en discusiones con teólogos como Henri de Lubac, Jean Danielou y otros. También estuvo presente en la discusión científica sobre paleontología y evolución que se inició en el encuentro sostenido en París y fue organizado por Jean Piveteau. (OS X, 4276-80) En Italia él fue a ver el lugar de excavación donde se descubrió el fósil del hombre de Saccopastore y discutió muchos aspectos de los mecanismos de la evolución con el italiano especialista en paleontología humana Alberto Carlo Blanc, enfocados principalmente en la teoría de la cosmolisis de éste último.

Blanc publicó la traducción al italiano de algunos artículos de Teilhard, y en sus introducciones presentó los trabajos de Teilhard. [23] Antes que nada, subrayo la importancia de la presencia de muchos científicos católicos que habían tenido una clara visión de la evolución, tales como los distinguidos paleontólogos y paleoantropólogos como Teilhard, l’Abbé Breuil, H, Obermaier y J, Bouyssonie. Luego confrontó sus propias teorías sobre la evolución, con las de Teilhard. La teoría de la cosmólisis de Blanc, es una transposición a la teoría general de la evolución, de los principales resultados de las investigaciones de Vavilov, sobre el origen de las plantas cultivadas. La población original está caracterizada por un alto nivel de variabilidad genética, y después los cultivos humanos se diversifican y canalizan ésta variabilidad gracias al uso de una selección artificial- Blanc extendió el modelo a un proceso general de canalización natural, resultando en diferentes ramas especializadas que se originan de la alta variabilidad del grupo. En una visión más general, la canalización es debida a la acción de la selección natural actuando en una población de alta variabilidad.

Teilhard estaba menos interesado en la genética de las poblaciones. No había una idea de una población con alto polimorfismo basal, por el contrario, una base morfológica común. Desde este punto inicial común las diferentes ramas evolucionaron, desarrollando separadamente características similares. La alta diversidad genética básica no es el punto clave en la visión de Teilhard del “movimiento hacia” y los paralelismos, como lo es para Vavilov y Blanc. Teilhard presentó sus investigaciones en un encuentro de paleontología y evolución en 1947 en París. Ésta fue la ocasión para un debate entre la escuela Anglo- Americana -principalmente quienes estaban con la síntesis moderna, primero que todos G. G. Simpson- y la escuela Latina liderada por Piveteau y Teilhard.

Queremos recordar otra vez la discusión entre Teilhard y Simpson sobre la evolución paralela. [24] Para Simpson, la evolución paralela es solamente uno de los muchos eventos colaterales de la evolución, y este mecanismo está claramente basado en la selección natural. Es un caso peculiar de ortoselección. Por el contrario, Teilhard, como en su discusión con Blanc no estaba interesado en mecanismos sino en la descripción de paralelismos. La gran diferencia con Simpson es que estos paralelismos no son un evento colateral, sino el principal evento en la evolución ¿Puede un mecanismo tan amplio y general ser explicado solamente por la acción local de la selección natural? Es la misma pregunta de Mivart, quien propuso que los paralelismos eran una de las dificultades de la selección natural.

En 1955 se realizó un nuevo encuentro en París, pero Teilhard no pudo ir desde Nueva York, donde había sido exiliado por las autoridades católicas romanas a fin de alejarlo de las actividades de la “nouvelle théologie” francesa. Tenía serios problemas de salud y murió en Nueva York unos días después del encuentro. En todos los eventos del encuentro, su artículo fue leído y después publicado (HM, 268-74). El (artículo) resaltaba la importancia de la ortogénesis, intencionada como el movimiento hacia el equilibrio de los ecosistemas. El mantenimiento general del equilibrio de los ecosistemas y de la biosfera, era tratado como posible motor de la evolución. Ramon Margalef, uno de los ecologistas más conocidos mundialmente, escribió que su idea de la teoría ecológica de la biosfera, tuvo su inicio con su participación en el encuentro de Sabadell y con la discusión sobre la teoría de Teilhard. [26]

Durante la discusión, se hizo referencia a Teilhard como “querido amigo y excelente maestro”  y sus ideas fueron discutidas y desarrolladas. [27] Crusafont-Pairó propuso que el “movimiento hacia” no era sólo un “movimiento hacia” la complejidad, sino también un “movimiento hacia” la libertad: la capacidad de elegir con respecto al aumento ambiental con el incremento de la actitud cerebral. Desde un punto de vista más técnico, Crusafont, junto con otro paleontólogo catalán, J. Truyols-Santonja, publicó un artículo sobre la direccionalidad de la evolución discutiendo una síntesis entre las ideas sobre paralelismos de Teilhard y las de Vavilov y Blanc. [28] Las observaciones estaban relacionadas principalmente a la evolución de los carnívoros fundamentada en la especialización de los dientes. Desde un grupo básico con gran diversidad, el Cynodictidae, descrito en el artículo de Teilhard sobre los carnívoros de los depósitos de Quercy, la evolución hacia los hipocarníboros (ursidae por ejemplo) y los hipercarníboros (Felidae) fue descrita midiendo los dientes, y había claramente una evolución hacia la especialización en ambos lados. Lo que es relevante, y esta es la novedad del artículo, es que el promedio medido sobre el grupo básico permanece bastante constante en el tiempo. En opinión de Crusafont y Truyols este era un ejemplo de estabilidad en la evolución: ellos recuperaron las declaraciones de Vavilov y Blanc en el sentido de que la evolución era principalmente un mecanismo de especialización a partir de un grupo básico con alta diversidad, pero hay limitaciones mostradas por el promedio de estabilidad. Sus conclusiones fueron que las formas de las diferentes biocenosis fueron distribuidas alrededor de una referencia similar a la del grupo básico. [29]

El artículo fue publicado en Evolution, La revista editada por G.G. Simpson. El método, es decir, las cuidadosas mediciones de los dientes y el significado calculado en varias etapas de la evolución de los carnívoros, fue considerado una prueba suficiente de la destreza de los autores y de la calidad del artículo. Las discusiones del artículo son una prueba de su impacto cultural. Simpson estaba impresionado por la precisión del método, las medidas de los parámetros dentales, pero rechazo fuertemente el artículo como prueba de direccionalidad y ortogénesis. [30] Por el contrario, de acuerdo a Crusafomt y Truyols, la estabilidad del promedio es una prueba experimental de que la evolución no es una casual dispersión de un paso básico, sino un “movimiento hacia” en este caso hacia una significativa estabilidad debida al mantenimiento de los equilibrios de los ecosistemas.

En las discusiones abiertas en el encuentro de Sabadell, una palabra usada a menudo fue “Armonía”. Muchos aspectos de la evolución fueron explicados referidos a la armonía de la naturaleza. El término armonía, fue un término coloquial sustituido frecuentemente por los términos científicos de equilibrio y estabilidad. Nosotros deducimos que estas palabras hacen referencia a la teoría de sistemas, desarrollada parcialmente por Teilhard y en toda su riqueza por Von Bertallanfy. La estabilidad de los sistemas biológicos es uno de los motores de la evolución. En relación con los países latinos, en Italia Vito Volterra propuso la ecuación que describe las condiciones de balances y equilibrio entre presa y predador y Umberto D’Ancona un modelo matemático de ecosistemas. Finalmente, uno de los participantes en el encuentro de Sabadell, el geólogo y paleontólogo italiano Piero Leonardi, recupero el modelo ecológico de Volterra y D’Ancona, proponiendo la existencia de una relación simbiótica general  con respecto a la biosfera total. [31]

En esos últimos años la síntesis de Teilhard recibió su perspectiva final. Estudiando la biosfera como un objeto total que se desarrolla, se observa la emergencia de un movimiento hacia la complejidad relacionado con el mantenimiento del equilibrio de la biosfera. Usando el concepto de Lovelock de estabilidad y retroalimentación, la estabilidad de la biosfera se mantiene gracias al continuo desarrollo de los seres vivientes. [32]  Otra vez, la idea de una visión global en la evolución, en este caso el sostenimiento del equilibrio de los ecosistemas y de la biosfera, es usado para explicar una peculiaridad en la evolución relativa a l concepto de “movimiento hacia”.

Confirmaciones recientes del programa de investigación de Teilhard.

Acabamos de tratar la perspectiva del programa de investigación científica (PIC) de Teilhard y su desarrollo.

Vamos a dar aquí un breve resumen acerca de una perspectiva relativa al concepto de “movimiento hacia”. La estabilidad de la biosfera fue revisada desde Lovelock en una perspectiva relacionada con el concepto de sistema de Von Bertallanfy y a su aplicación en biología y sociología realizada por C. H. Waddington. El concepto de estabilidad de la biosfera se remonta al mero principio de la escuela Latina gracias al geólogo italiano Antonio Stopani. En sus teorías geológicas de la segunda mitad del siglo XIX, él investigo la vida a nivel planetario y sus interacciones con los parámetros físicos y químicos, mostrando la estabilidad de los principales parámetros de la biosfera, que permiten la supervivencia de la vida en la Tierra. [33] Desde este punto de vista sugerimos una nueva y decisiva perspectiva heurística sobre el programa de investigación de Teilhard ¿Podría el mantenimiento del equilibrio de la biosfera ser el verdadero motor de la evolución y del movimiento hacia la complejidad y la conciencia? A la luz del continuo cambio de parámetros, el incremento de diversidad y complejidad es la herramienta apropiada para el mantenimiento de la estabilidad. Más aun, los modelos matemáticos de la biosfera dan nuevas sugerencias. La presencia de eventos catastróficos es fundamental, porque crea nuevos nichos ecológicos y brinda la oportunidad para nuevas radiaciones adaptativas. Estos eventos están relacionados con los mecanismos de la biosfera misma y no están correlacionados con los eventos accidentales externos. [34]

Este modelo está claramente en contraste con los peligrosos mecanismos de impactos externos de S. J. Gould. La búsqueda de unas leyes generales de la evolución de la biósfera, claramente relacionados con el programa de investigación de Teilhard, nos proporciona alguna información respecto a la presencia de modelos menos fortuitos que aquellos propuestos. [35]  Además, algunas de las novedades actuales en evolución se pueden relacionar con Teilhard. [36]  Primero que todo, las ligas entre la teoría Evo-Devo y la paleontología, son de interés. Los metámeros(*N de T) están determinados en varios grupos muy diferentes de animales por los mismos genes que están presentes en el mero principio de la evolución animal o cuando menos desde que se desarrolla la direccionalidad cabeza/cola. A partir de este momento es fácil alcanzar la organización metamérica, y ésta emerge dos o tres veces en la evolución animal. El origen de los metámeros es un buen ejemplo de la importancia de los paralelismos. Estos temas fueron recientemente desarrollados, otra vez desde la perspectiva de los paralelismos, por Simon Conway Morris, en su discusión acerca de los depósitos fósiles de Burgess Shale. [37]  Una segunda confirmación  está relacionada con la nueva revisión sobre la evolución placentaria de los mamíferos. En este caso, el nuevo árbol filético basado en los resultados de las investigaciones moleculares y cromosómicas, muestran claramente que los mamíferos placentarios pueden dividirse en cuatro entidades taxonómicas de acuerdo con las cuatro regiones continentales recientemente separadas. La estrategia continental nos da nueva información acerca de la evolución animal.

Independientemente, la confirmación final sobre el movimiento hacia la cerebralización y a la ley de la complejidad conciencia, es el descubrimiento del nanocerebro bacterial. En este caso, tenemos un grupo de moléculas adyacente a la parte de la membrana bacterial opuesta al flagelo y en la dirección del movimiento. Estas moléculas son capaces de discriminar la presencia de una sustancia atractiva o repelente, de calcular su gradiente, y entonces enviar un mensaje al flagelo a fin de mantener o cambiar la dirección del movimiento. El nanocerebro es capaz de recibir información del exterior, analizar esta información y entonces mandar mensajes a los organelos locomotores. Ésta es exactamente la función del cerebro en los primitivos metazoos. Es la confirmación de los valores heurísticos del movimiento hacia la complejidad y conciencia como una ley general galileana. Las bacterias ya no son un ejemplo de las limitadas posibilidades evolutivas, sino al contrario son ejemplo de que la evolución está dondequiera explorando las posibilidades del movimiento hacia la cerebralización, y el movimiento hacia una ley general empírica que encuentra una de sus mejores confirmaciones aquí. [38]

Una completa teoría de la biosfera como un objeto complejo que evoluciona, aún tiene que ser desarrollada.

Las ideas de Lovelock sobre la presencia de estabilidad basada en la retroalimentación, todavía deben ser firmemente demostradas, pero el modelado de la biosfera, es en cualquier evento, una confirmación de la hipótesis de Teilhard sobre la importancia de estudiar la biosfera a fin de entender los mecanismos evolutivos. Las extinciones masivas no están relacionadas a fortuitos impactos externos, sino que son consecuencia de las leyes generales de la biosfera. (**N del T)  El siguiente paso podría ser el desarrollo del modelaje de la biosfera con la esperanza de demostrar que el movimiento hacia la complejidad está relacionado con el mantenimiento de la estabilidad de la biosfera. Como un hecho, debemos estar en la presencia de un mecanismo vertical. La necesidad de mantener la estabilidad de una totalidad, influye la evolución de las partes, y para ser exactos esta evolución es la evolución de lo viviente, y el resultado es el movimiento hacia la complejidad y la conciencia.

Puntos a reflexionar

  • La evolución se está moviendo hacia (un incremento) de la complejidad y la conciencia
  • El “movimiento hacia” es el concepto unificador y la parte metafísica del núcleo central de los programas científicos de Teilhard
  • Teilhard se fija en la descripción de los acontecimientos en lugar de buscar los mecanismos
  • Teilhard escribe acerca de la necesidad de un abordaje global a la biología, considerada como la ciencia de lo infinitamente complejo
  • El concepto de Teilhard del “movimiento hacia”, no sólo es el movimiento hacia la complejidad y la cerebralización, sino también el movimiento hacia la libertad: la capacidad de elegir con respecto al incremento del ambiente con el incremento de la actitud cerebral
  • El incremento de la diversidad y la complejidad puede ser la herramienta apropiada para el mantenimiento de la estabilidad

  

Cuestiones para discusión

  1. ¿Qué ha aprendido acerca de Teilhard como científico? ¿Su teología encaja con su aproximación a la ciencia?
  2. ¿Qué nuevo aspecto de la evolución se discute aquí? ¿Le ayudan a entender la ciencia de la evolución más claramente?
  3. ¿Permite el programa científico de Teilhard formar un puente entre ciencia y religión de una manera original?

 

Traducción Guillermo Agudelo Murguía


Notas

Reconocimientos: Gracias al Dr. Donald Viney y a Ilia Delio, OSF, por sus sugerencias y su crítica y a Jonathan Key por su revisión del manuscrito en inglés.

[1]. Ernst Mayr y William B. Provine, eds., The Evolutionary Synthesis: Perspectives on the Unification of Biology (Cambridge, MA: Harvard University Press, 1998).

[2]. Imre Lakatos, The Methodology of Scientific Research Programes, en Philosophical papers, Vol. 1, ed. J. Worrall y G. Curries ( Cambridge: Cambridge University Press, 1978)

[3]. Ludovico Galleni, Darwin, Teilhard de Chardin e gli altri… le tre teorie dell’evoluzione (Pisa: Felici, 2012)

[4]. Ludovico Galleni, “Teilhard de Chardin’s Multicentric Model en Science and Theology: A Proposal for the Third Millennium, en The Legacy of Pierre Teilhard De Chardin, ed. J. Salmon, SJ y J. Farina (New York: Paulist, 2011), 59-78.

[5]. Jacques Monod, Le hazard et la nécessité (París: Seuil, 1970).

[6]. Michael Ruse, de Monad to Man: The Concept of Progress in Evolutionary Biology (Cambridge, MA: Harvard University Press, 1996), 42-83.

[7]. Ludovico Galleni y Marie-Claire Groessens-Van Dyck, “A Model of Interaction between Science and Theology Based on the Scientific Papers of Pierre Teilhard de Chardin”, en Religion and Challenges of Science, ed. W. Sweet and R. Feist (Burlington, VT: Ashgate, 2007), 55-71.

[8]Ludovico Galleni, “Teilhard de Chardin: Moving Toward Humankind” en Biological Evolution: Facts and Theories, ed. G. Auletta, M. Leclerc, y R.A. Martinez (Rome: Gregorian Biblical Press, 2011), 493-516.

[9]Charles Darwin, The Origin of Species by Means of Nature Selection (London: John Murray, 1859).

[10]St. George J. Mivart, On the Genesis of Species (London: MacMillan, 1871).

[11]Pier Andrea Saccardo, I prevedibili funghi futuri secondo la legge d’analogia (Padua: Ferrari, 1896).

[12]. La referencia a Mendeleyev es una clara demostración que la búsqueda de los paralelismos no tiene nada que ver con la teoría del diseño inteligente o alguna hipótesis similar no científica. Es solamente la prueba de que algunos científicos, y Teilhard entre ellos, investigan mecanismos alternativos a la selección natural.

[13]Reprinted in Nicolai I. Vavilov, Origin and Geography of Cultivated Plants (Cambridge: Cambridge University Press, 1992).

[14]Galleni, “Teilhard de Chardin’s Multicentric Model,” 63.

[15]Pierre Teilhard de Chardin y J. Boussac, Lettres de guerre inédites (Paris: ŒIL, 1986).

[16]Galleni Ludovico y Marie-Claire Groessens-Van Dyck, “lettres d’un paléontologue–Neuf lettres in’edites de Pierre Teilhard de Chardin à Marcellin Boule,” Revue des Questions Scientifiques 172 (2001): 5-104.

[17]Galleni y Van Dyck, “A Model of Interaction.”

[18]Galleni Ludovico, “Relationships between Scientific Analysis and the World View of Pierre Teilhard de Chardin,” Zygon 27 (1992): 153-66.

[19]Ver Galleni, “Relationships between Scientific Analysis and the World View of Pierre Teilhard de Chardin,” 160.

[20]Galleni, “Relationships between Scientific Analysis and the World View of Pierre Teilhard de Chardin,” 160-62.

[21]. Galleni Ludovico, “How Does the Teilhardian Vision of Evolution Compare with Contemporary Theories?” Zygon 30 (1995): 43.

[22]Desafortunadamente, muy a menudo Teilhard es olvidado por la comunidad científica. Recientemente fue publicada una nueva revista cuyo título es Geobiología, pero entre los antecesores no fue mencionado Teilhard (“Geobiology” es la traducción al inglés de “Geobiologia.”) Ver Galleni, “Teilhard de Chardin: Moving Toward Humankind?” 507.

[23]Ver Pierre Teilhard de Chardin, L’avvenire dell’Uomo (Rome: Partenia, 1947).

[24]Galleni, “Relationships between Scientific Analysis and the World View of Pierre Teilhard de Chardin,” 153-66

[25]Galleni, ““How Does the Teilhardian Vision of Evolution Compare,” 25-45

[26]Ramon Margalef, “Miquel Crusafont, a la recerca del temps passat,” Paleontologia i evoluciò 26-27 (1993): 7-8.

[27]Galleni Ludovico, “Teilhard de Chardin and the Latin School of Evolution: Complexity, Moving Towards and the Equilibriums of Nature,” Pensamiento 67 (2012): 689-708.

[28]Miguel Crusafont-Pairó and Jaime Truyols-Santonja, “A Biometric Study of the Evolution of Fissiped Carnivores,” Evolution 10 (1965): 314-32.

[29]Crusafont-Pairó and Truyols-Santonja, “A Biometric Study.”

[30]George G. Simpson, “A Review of Masterometry,” Evolution 19 (1965): 249-55.

[31]Piero Leonardi, L’ evoluzione dei viventi (Brscia:Morcelliana, 1950).

[32]Ver Galleni Ludovico, “Levels of Organization and Evolution, from Teilhard de Chardin to Lovelock,” Studies in Science and Theology 4 (1996): 109-15, y Francesco Santini y Ludovico Galleni, “Stability and Instability in Ecological Systems: Gaia Theory and Evolutionary Biology,” en Scientists Debate Gaia, ed. S. H. Schneider, J. R. Miller, E. Crist, and P. J. Boston (Cambridge, MA: MIT Press, 2004), 353-62.

[33]Galleni Ludovico, “Teilhard’s Science of the Biosphere,” en Rediscovering Teilhard’s Fire, ed. K. Duffy, S.S.J. (Philadelphia: Saint Joseph’s University Press, 2010) 197-206.

[34]Vieri Benci y Ludovico Galleni, “Stability and Instability in Evolution,” Journal of Theoretical Biology 194 (1998): 41-49.

[35]Ver Stephen J. Gould, Wonderful Life: The Burgess Shale and the Nature of History (New York: W.W. Norton, 1989).

[36]Ver Galleni, “Teilhard de Chardin: Moving Toward Humankind?” 493-516, y Galleni, “Teilhard de Chardin and the Latin School of Evolution,” 689-708.

[37]Conway Morris, The Crucible of Creation (Oxford: Oxford University Press, 1998).

[38]Galleni, “Teilhard de Chardin and the Latin School of Evolution,” 704-5

[39]Galleni, “Teilhard de Chardin: Moving Toward Humankind?” 512-13

 

* (N de T) Metámeros: Término con el que se designa a los segmentos corporales con los que están conformados diferentes tipos de invertebrados (como por ejemplo los extintos trilobites o los actuales ciempiés), los cuales están separados unos de otros por "tabiques", y de los que suelen salir apéndices tales como patas (lo más habitual), antenas, o mandíbulas.

** (N de T) Ver Per Bak, “How Nature Works”, Copernicus, New York, 1996