Noosfera. Génesis y actualidad

CONFERENCE INTERNATIONALE – REIMS 2017
Pierre Teilhard de Chardin
Des origines de sa vision pendant la Première guerre mondiale
aux bouleversements actuels de la Mondialisation

 

NOOSPERA

GENESIS Y ACTUALIDAD

Guillermo Agudelo Murguía

(traducción al francés por  Marie-Anne Roger)

Abstract

Presentamos la hipótesis de que la noosfera se originó al principio del universo. Basamos nuestro trabajo en ciertas teorías científicas que actualmente explican el origen del universo y la termodinámica moderna. Enlazamos algunas de las ideas de Teilhard de Chardin sobre la noosfera a su estado actual y su desarrollo futuro. Finalmente, aplicamos sus pensamientos con respecto a la condición humana para describir las circunstancias en las cuales la noosfera experimentaría un cambio positivo.

 

NOOSFERA
GENESIS Y ACTUALIDAD

Guillermo Agudelo Murguía

Cuanto mayor y más revolucionaria es una idea, más se enfrenta a la resistencia en su inicio. A pesar del número e importancia de los hechos que explica, la teoría de la Noogénesis está aún lejos de haberse establecido como un bastión en el campo científico. Sin embargo, supongamos que, como lo sugiere toda la evidencia observable, tendrá éxito en poco tiempo en ganar de una forma u otra el lugar que merece a la cabeza de las leyes estructurales de nuestro Universo.

La energía humana, Teilhard de Chardin, Peking, 30 de marzo 1941.

Introducción

El concepto de noosfera está presente en toda la obra de Teilhard de Chardin aunque algo dispersa en sus escritos. Él la definió como «la esfera de la mente. Más correctamente, la esfera de la mente y el espíritu ». La palabra francesa «spirit» se traduce al inglés como «espíritu» o «mente». Aquí la traduciremos como “mente”. Es la capa pensante del mundo. Noosfera fue una expresión utilizada por primera vez en su ensayo “Hominization” (1925)

Como Teilhard de Chardin no podía publicar, Edouard LeRoy fue el primero en publicar la palabra noosfera, además si queremos ahondar más en los orígenes del concepto, “Anaxágoras (c. 500-428 AC)” fue el primero en señalar que nuestra mente e inteligencia (nous) era la mayor fuerza distinta de la materia,  y el término ‘noetico’ se empleó desde el siglo XVII para describir aquello que se aplicaba a la mente. Ya para 1834 el científico francés André- Marie Ampère empleaba el término ciencias noológicas en referencia a las ciencias que tenían como objeto el mundo de la mente.

Hacia 1925, Teilhard de Chardin, Edouard Le Roy y Vladimir Vernadsky fueron inspirados de manera similar al uso del concepto noosfera, pero lo desarrollaron de diferente manera.

“Y esto nos lleva, de una u otra manera, a idear, por encima de la biósfera animal, una esfera humana, la esfera de la reflexión, de la invención consciente, de la unión sentida de las almas (la noosfera, si se quiere)” [1]

Este fue el concepto original de noosfera. [2]

Aunque en sus primeros escritos Teilhard habló de la noosfera refiriéndose únicamente al ámbito de lo humano, como veremos posteriormente, tenía en mente la universalidad de la noosfera, por lo que se puede especular la génesis de la noosfera de la siguiente manera:

Génesis de la noosfera

Para analizar desde la cosmología la estructura de la noosfera, es necesario remontarnos al origen del Universo. Aunque existen varias teorías sobre el origen del Universo, el comúnmente aceptado es el modelo del Big Bang.

En sus inicios. La teoría afirmaba que el universo había surgido de la nada, no existía espacio ni tiempo. Actualmente se habla de un universo cíclico. El Big Bang se repite indefinidamente.

Este es el origen del universo material de acuerdo con los cosmólogos.Este es el punto de vista positivista de la ciencia, que ha cambiado tratando de evitar la necesidad de un Creador.

En su libro “The Inflationary Universe”, Alan Guth, uno de los primeros exponentes de la teoría inflacionaria, que implica que el universo pudo desarrollarse de una pequeña mota, dice que por tal motivo es difícil dejar de preguntarse si un universo puede, en principio, ser creado en un laboratorio y se pregunta si dado lo que conocemos de las leyes de la física, podría ser posible para una civilización extraordinariamente avanzada, jugar el papel de dioses creando nuevos universos a voluntad.

El anterior razonamiento me lleva a pensar que algunos científicos están confundidos, pues niegan la existencia de un creador de nuestro universo, pero especulan que el ser humano puede ser creador de universos y utilizando energía mental (leyes de la física) y un concepto que no es científico, voluntad.

Actualmente hay una tendencia de los físicos cuánticos a considerar el universo como puramente mental. Esta tendencia tiene sus raíces en los años 30 del siglo pasado a raíz del desarrollo de la física cuántica. Arthur Eddington, el físico inglés, hizo declaraciones como las siguientes: 

«Por decirlo con toda crudeza, mi conclusión es que el mundo está compuesto de un ‘material mental’

En la misma época, James Jean, el matemático y astrónomo inglés, declaró: “y el universo está empezando a parecerse más a un gran pensamiento que a una gran máquina". Más recientemente, Richard Conn Henry escribió en un ensayo de 2005 publicado por Nature:" El Universo es inmaterial – mental y espiritual. No tenemos idea de lo que implica esta naturaleza mental, pero la gran cosa es, que es verdad…”. [3]

Estas posturas extremas de la ciencia están en desacuerdo con lo expresado  por Teilhard, para quien el  universo es tanto físico como mental.

En “El fenómeno humano” Teilhard declara:

“Supondremos que toda energía es esencialmente psíquica.”

La sentencia de Teilhard es básica para entender su pensamiento sobre la evolución. Podemos inferir que toda energía surgió entonces de un campo (cuántico) de conocimiento e información. O sea un campo de energía mental.

Y añade que esta energía fundamenta se divide en energía tangencial y energía radial.Para nosotros en un lenguaje más acorde con las recientes teorías científicas llamaremos a la energía tangencial  energía/materia o simplemente materia que es transformable en energía. Y a la energía radial,  la llamaremos información y un conocimiento elemental o un software, integral a la materia, que hace que ésta obedezca las leyes que la rigen.

Pero ¿Qué es el Conocimiento?,

No existe una definición aceptada unánimemente de este concepto. La definición del conocimiento es una cuestión de debate permanente entre los filósofos en el campo de la epistemología.

Por tal motivo, refiriéndonos al conocimiento humano y sólo para efectos de este ensayo, lo definiremos como él acumular y procesar toda la información adquirida a través de la experiencia o educación, percibiendo, descubriendo o aprendiendo.

Y la información es un conjunto de datos procesados que constituyen un mensaje, el cual cambia el estado de conocimiento del sujeto o sistema que recibe el mensaje.

El concepto de información es muy amplio porque su significado se extiende  en los cuales la conciencia no interviene de modo que los seres humanos como otras estructuras materiales, pueden recibir, asimilar, procesar, guardar, conectar y diseminar la información sin darse cuenta que esto está sucediendo.

FIG. 1  Esta es una interpretación de la visión de Teilhard sobre el origen del universo, que no toma  en cuenta la noosfera, su energía tangencial sería la energía/materia, que también llamó el exterior de las cosas y la información/conocimiento sería la energía radial o interior de las cosas.

FIG. 2 Esta es otra interpretación a la visión de Teilhard tomando en cuenta la  noosfera como estructura universal que contiene las leyes de la naturaleza.

La visión de Teilhard de que todo surge de un campo de energía mental es más lógica que la que proponen los científicos que llaman a este campo de energía existente previa al Big Bang, campos cuánticos gravitacionales. Estos campos están regidos por leyes por lo que se tiene que pensar de donde provienen esas leyes y así irnos hacia atrás sin final.

Las leyes son de orden mental por lo tanto debemos admitir que existe una estructura que las contiene, y esta estructura es muy probablemente la energía que los cosmólogos llaman oscura, la noosfera para nosotros, que tuvo su inicio a la par del universo material.

Este modelo es más congruente, pues de esta manera, lo que llamamos creación es más bien una transformación de energía y así no se viola el principio fundamental de la física sobre la conservación de la energía.

La creación es todo el proceso que incluye la evolución cósmica.

Cada vez que un Sistema se destruye, como sucedió con materia y antimateria al inicio del universo, se libera energía más conocimiento, elemento indispensable, hasta la fecha ignorado.

Este conocimiento liberado se acumula en campos cuánticos de conocimiento, o sea la noosfera, de manera que la retroalimenta añadiéndole, en el inicio, nuevas leyes.

Actual composición
del universo [4]

Creemos que la materia oscura es la noosfera porque a partir del estudio de los agujeros negros y de la teoría del Universo Holográfico, los físicos han determinado que el universo es un computador u ordenador que consiste de dos tipos de componentes: la materia, altamente dinámica que actúa como computadoras en paralelo de alta velocidad (1014hertz) y una memoria relativamente baja (1092 bits). Y la energía oscura que parece casi estática pues computa a baja velocidad (10-18hertz) pero tiene una gran memoria (10123 bits).

En realidad, el Universo se asemeja más a un cerebro que a un computador u ordenador.

El cerebro, como el universo tiene dos maneras de transmitir, recibir, almacenar y procesar la Información:

a) por medio de su matriz material (señales eléctricas y químicas) y,

b) por medio de su matriz mental (ideas)

«Tan pronto el universo nació, empezó a computar.

Surge una pregunta:

¿qué computa el universo?

El universo se computa a sí mismo. El universo computa su propio comportamiento, pero más importante es que el resultado de su computación siempre es información y Conocimiento más complejos.» [5]

Al principio los patrones que produjo eran simples, incluyendo las partículas elementales y estableciendo las leyes fundamentales de la física. Con el tiempo, a medida que procesaba más y más información, el universo fue tejiendo patrones más intrincados y complejos, incluyendo galaxias, estrellas, planetas, sistemas vivientes y el ser humano, así como las leyes que los rigen.Que a medida que son más complejas otorgan a los sistemas más grados de libertad.

Teilhard dejó entrever en dos párrafos, que la noosfera no sólo es el campo que pertenece a lo humano sino que actúa a todos los niveles de complejidad de la materia:

Sin un largo período de maduración, no puede producirse un cambio profundo en la naturaleza. Por otro lado, dado este período, es inevitable que algo totalmente nuevo tenga lugar. [6]

…empieza a percibirse que, paralelamente al fenómeno de la desintegración corpuscular, el Universo históricamente muestra un segundo proceso tan generalizado y fundamental como el primero: quiero decir el de la concentración gradual de sus elementos fisicoquímicos en núcleos de creciente complejidad, estando cada etapa sucesiva de concentración y diferenciación material acompañada de una forma más avanzada de espontaneidad y energía espiritual [Mental]. La inundación de Entropía es igualada y compensada por la creciente marea de una Noogénesis! [7]

Teilhard se dio cuenta que en varias estructuras del universo existía una inversión de la entropía e intuyó que estas estructuras integraban nueva información alimentada por la noosfera.

En estos párrafo Teilhard apunta hacia la noosfera, no sólo correspondiente al ser humano, sino  universal y el concepto de inversión de la entropía es similar al de las “estructuras disipativas” formuladas por Ilya Prigogine [8], [9]

Prigogine formuló sus “estructuras disipativas” en los años 70’s, y no fueron muy bien recibidas por la comunidad científica ortodoxa. En 2013, el biofísico Jeremy England del MIT, presentó una teoría que sugiere que el origen de la vida fue el resultado inevitable de la termodinámica. Sus ecuaciones expresan que, en ciertas condiciones, grupos de átomos se reestructurarán de forma natural para quemar más y más energía, facilitando así una disipación incesante de energía y un aumento de la entropía. Este efecto de reestructuración, que England llama adaptación motivada por la disipación, es el mismo que formuló Prigogine y propicia el desarrollo de estructuras complejas, incluso de seres vivos. Según Jeremy England, la existencia de la vida no es ni un misterio ni un accidente fortuito sino la consecuencia de principios físicos.

Las investigaciones de Prigogine en el campo de la Termodinámica, se consideran las nuevas razones teóricas de por qué el universo parece menguar, a la vez que tiende hacia una mayor complejidad y organización.

Antes de tratar la actualidad de la Noosfera, esbozaremos brevemente su evolución y su interacción con los sistemas materiales en la siguiente figura:

Fig. 4   Diagrama de la evolución de la
noosfera y su interacción con la materia

FIG. 4  En este esquema se trata de representar la evolución de la noosfera, el incremento en información y conocimiento que con la interacción con la materia inorgánica  va aumentando leyes (leyes de la física cuántica, leyes de la física clásica, leyes de la química inorgánica, leyes de la química orgánica) y al llegar a lo biológico hace 3800 millones de años, sufrió un fuerte incremento en su contenido, pues la conciencia sufre un dramático incremento. Esta podría ser la causa que ha producido una aceleración en la expansión del universo. De acuerdo a la cosmología las etapas estelares se suceden al mismo tiempo y no es desacertado suponer que la vida surgió en muchos lugares del universo en la misma época +/- 50 millones de años.

En cuanto a la materia, la segunda Ley de la Termodinámica indica que finalmente todos los sistemas tienen un final y esto incluye al universo material, las estructuras disipativas que invierten la entropía lo hacen en determinados sistemas y solo son temporales. La noosfera siempre aumenta y no está sujeta a la segunda Ley de la termodinámica. Finalmente la materia se degradará totalmente en sus elementos fundamentales y solo quedará la noosfera.

La interacción entre la noosfera y los sistemas materiales es una realidad, la relación entre el individuo y la noosfera, crea en circunstancias especiales lo que llamamos inspiración (artística, científica, emocional, etc.) y la sincronicidad o coincidencia de eventos entre individuos y entre individuos y “cosas” se da a través de la noosfera.

En pocas palabras la interacción de los sistemas materiales y la noosfera es una transmisión de conocimiento a través de la información.

La actualidad de la
noosfera

Solamente alcanzando el corazón de la noosfera (lo vemos más claramente hoy en día) podemos esperar y ciertamente estar seguros, de encontrar, todos juntos y cada uno separadamente la plenitud de nuestra humanidad.

Teilhard de Chardin, Lovaina, enero de 1947

Actualmente en la gran memoria de los campos informacionales  noosféricos, que envuelven al planeta, la totalidad de la historia del universo y sus leyes, así como las conciencias individuales y colectivas de la humanidad, están presentes. Y estos campos noosféricos interactúan, entre otros con los campos de la biosfera y de la litosfera.

Para ser capaces de desarrollarnos convergentemente, la noosfera necesita mejores conciencias, pero sin la existencia de una meta común y el cambio para cumplirla, está destinada a fragmentarse en un estado de anarquía. El progreso general está cargado con obligaciones y genera una nueva responsabilidad espiritual. La unidad de la noosfera es posible cuando al interés en el ego se sobrepone un “sentido de la especie”, solidaridad y amor.

La noosfera inspiró a Teilhard un gran optimismo para la humanidad. “En la Tierra Prometida" (1919), Teilhard observó lo que sucedió después de la guerra:

Conmovidos por un instante, unidos, engrandecidos, en defensa común, lo hombres han vuelto a su dispersión egoísta y envidiosa tan pronto como se ha relajado el brazo del peligro. Vicios de sobra, exceso de explotación desvergonzada, demasiado utilitarismo, y, por debajo de todo esto, un disgusto profundo y rebelde por tanta calamidad inútilmente sufrida o causada; tal es, según parece, el triste balance de la Guerra.

Teilhard de Chardin, Terre promise (1919)

Pero más adelante, su optimismo anula esta visión y declara:

“En conjunto, las fuerzas de la naturaleza dominan para lo constructivo, si no fuera esto así ¿la vida se hubiera podido abrir camino hasta el ser humano? La historia nos enseña que el mundo ha mejorado a fin de cuentas…”

Teilhard expresa que la guerra, pese al gran sufrimiento que produjo, ha hecho brotar desde el fondo de nuestra naturaleza, una fuente vivísima de tensión y de belleza morales, un despliegue extraordinario de energía mental, los hombres han manifestado una capacidad de trabajo, de investigación, de voluntad, de abnegación que apenas si se sospechaba.

Y más allá, esta guerra fue el inicio de una aceleración en la ciencia que se prolongó hasta la segunda guerra y dejo el conocimiento para poder llegar a la época de la instantaneidad de las comunicaciones y toda la tecnología que actualmente poseemos, contribuyendo al progreso de la noosfera.

La tecnología se adapta de muchas maneras. En primer lugar, exacerba la ilusión del conocimiento porque es una poderosa fuente de información. Los estudios de Adrian Ward y otros han demostrado que nos sentimos más inteligentes en torno a Google. Es una fuente de información como ninguna otra. Es quizás el miembro más significativo de nuestra comunidad de conocimiento.

Y ha habido desastres causados ​​por la dependencia excesiva de la tecnología, porque a veces tratamos nuestra tecnología como si estuviera compartiendo nuestras metas, como si fuera humana. Así que tenemos que permanecer vigilantes.

En resumen, la tecnología no es ni buena ni mala, pero de acuerdo al uso que el ser humano le dé, puede ser constructiva o destructiva, por ejemplo, un peligro de la inteligencia artificial son las armas autónomas.

Según los líderes mundiales de robótica y los pioneros de la inteligencia artificial, en un futuro muy próximo la humanidad enfrentará un gran peligro: las armas letales autónomas.

Pero el papel más asombroso de la tecnología es lo que ha hecho a nuestros sistemas sociales. Hoy es tan fácil vivir en una burbuja de individuos con ideas afines en las redes sociales; de hecho, es difícil no hacerlo. Y los sitios web más grandes solo nos dicen lo que queremos escuchar, cosas que están de acuerdo con la visión que ya tenemos. Como resultado, podríamos estar recibiendo noticias completamente diferentes que las personas de otros lados de la división política.

Actualmente nos enfrentamos a una ola global de violencia, una serie de actos violentos (muertes por violencia humana con sus secuelas de sufrimiento), por diferentes causas y circunstancias, que se perciben de manera diferente en cada continente, región y país.

A partir de 2001 la violencia tiende a incrementar, lo que ha cimentado  el actual Zeitgeist,la sociedad de la fatalidad y el pesimismo. Nuestra conciencia colectiva compartida en la noosfera, sobre el estado de la sociedad, que actualmente se caracteriza por un sentimiento de destrucción y pesimismo.

La nueva investigación psicológica sugiere que no es necesariamente el (des) contento personal de los ciudadanos con sus vidas lo que importa tanto como el Zeitgeist percibido de nuestro tiempo: una sociedad del pesimismo y la fatalidad, un poderoso sentimiento compartido de que la sociedad está dando un giro para peor.

Sin embargo para terminar con una nota optimista señalamos que:

El científico cognitivo y profesor de la Universidad de Harvard, Steven Pinker, así como algunos historiadores, han declarado que

La violencia tiende a declinar a lo largo del tiempo y quizá estamos viviendo la época más pacífica en la existencia de nuestra especie.

Existe una amplia investigación (www.OurWorldInData.org) que apoya esta declaración.

¿Será esto un indicio de que la conciencia humana está evolucionando?

Si esto es así, se justifica el gran optimismo de Teilhard en la humanidad y apoya su teoría evolutiva, que se basa en la evolución de la conciencia.

La humanidad tiene por delante un arduo trabajo, sofocar la violencia, encontrar una meta común para la gran mayoría, y reconstruir la Tierra para llegar a una relación estable con la biósfera y la litósfera.

Sigamos a Teilhard, quien en  una comunicación personal a George Magloire, afirmó que:  

“Nada en el universo es capaz de resistir al ardor convergente de un número bastante de inteligencias agrupadas y organizadas.”

 


Bibliografía

AGUDELO Murguía, Guillermo, Evolución cósmica. Una historia de la Información del Big Bang al Geokilborg, CUAC Editorial Nativa, España, 2011

COWELL, Sion, The Teilhard Lexicon, Brighton-Portland, Sussex Academic Press, 2001, the essay is from 1925

HEISENBERG, W., Schrödinger E., Einstein A., Planck, Pauli W., Eddington A., Cuestiones Cuánticas. Escritos Místicos de los físicos más famosos del mundo, Barcelona, Kairos, 1994

LLOYD, Seth, Programming the Universe, Random House, USA, 2006.

OMNÉS, Roland, Quantum Philosophy. Understanding and Interpretating Contemporary Science, Princeston University Press, 1999

SEIFE, Charles, Decoding the universe, USA, Viking, 2006      

TEILHARD de Chardin, Pierre, El fenómeno humano, Madrid, Taurus, 1963

TEILHARD de Chardin, Pierre, Escritos del tiempo de Guerra (1916-1919), Madrid, Taurus, 1967

TEILHARD de Chardin, Pierre, La visión del pasado, Taurus Ediciones, Madrid 1966, p. 85

TEILHARD de Chardin, Pierre, The Future of Man, An Imagen Book, USA, 2004.

TEILHARD de Chardin, Pierre, The Human Phenomenon, Brighton-Portland, Sussex Academic Press, 1999

VON BAEYER, Hans Christian, Information. The New Language of Science, Cambridge, Massachusetts, Harvard University Press, 2004


NOTAS

[1] P. Teilhard de Chardin, La visión del Pasado, T.III, Le Seuil 1957.

[2] MANTOVANI, Fabio, Noosfera,  http://teilhard.net/noosfera/ (In Italian in the original)

[3] Richard Conn Henry is a Professor in the Henry A. Rowland Department of Physics and Astronomy, Johns Hopkins University.

[4] https://arstechnica.com/science/2013/03/first-planck-results-the-universe-is-still-weird-and-interesting

[5] LLOYD, Seth, Programming the Universe, Random House, USA, 2006.

[6] Pierre Teilhard de Chardin, Le Phénomène humain, T I, Le Seuil 1955.

[7] P. Teilhard de Chardin, Réflexions sur le Progrès, dans L’Avenir de l’Homme, T V, Le Seuil 1959.

[8] AGUDELO, Murguía, Guillermo y  J. Guillermo Alcalá Rivero,  “Las estructuras disipativas en la evolución” en http://iieh.com/evolucion/evolucion/evolucion-las-estructuras-disipativas-en-la-evolucion

[9] SALMON, James F., “Teilhard and Prigogine”, Teilhard Studies Number 16, Fall/Winter 1986, The American Teilhard Association for the Future of Man by ANIMA Books.